Capilla de Nuestro Padre Jesús Nazareno

La Capilla de Nuestro Padre Jesús Nazareno, conocida popularmente como Capilla Marraja, constituye uno de los conjuntos barrocos más importantes que se conservan en Cartagena. Ubicada junto a la parroquia castrense de Santo Domingo, este espacio sagrado pertenece en propiedad a la Real e Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, siendo el centro devocional de una de las hermandades más antiguas de la Semana Santa cartagenera. Su extraordinario retablo dorado, las imágenes de José Capuz y su rica historia la convierten en una visita imprescindible para quienes deseen conocer el patrimonio religioso y artístico de la ciudad portuaria.

Capilla de Jesús Nazareno en la iglesia de Santa María de Gracia de Cartagena
Capilla de Jesús Nazareno en la iglesia de Santa María de Gracia de Cartagena – Autor: Fernando A. Rodríguez – Wikimedia Commons – CC BY-SA 4.0

Orígenes históricos y evolución

Los cimientos de esta capilla se remontan al año 1642, cuando la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno adquirió en propiedad un pequeño espacio de culto en la iglesia del convento de los dominicos de San Isidoro. La operación supuso un desembolso de 700 reales, una cantidad significativa para la época que demuestra el compromiso de los cofrades con la veneración de su titular.

La primitiva capilla ocupaba el lado de la Epístola de la antigua iglesia conventual, con unas dimensiones muy reducidas de aproximadamente 6,75 por 3,75 metros. Este espacio inicial era suficiente para albergar el retablo con la imagen de Jesús Nazareno y, bajo él, una cripta abovedada destinada a las sepulturas de los hermanos cofrades más destacados.

Las excavaciones arqueológicas realizadas en 2006 sacaron a la luz estos vestigios originales, permitiendo conocer con exactitud las dimensiones iniciales del templo y revelando la existencia de varias criptas funerarias que testimonian la importancia histórica de este espacio para la cofradía.

La ampliación del siglo XVIII

El punto de inflexión en la historia de la capilla llegó en 1695, cuando la cofradía tuvo la oportunidad de ampliar significativamente su espacio de culto. Mediante el pago de 9.000 reales y el traspaso de dos censos, los marrajos adquirieron un inmueble vecino propiedad de Julia Pereti, viuda de Hércules Peragolo.

Esta adquisición permitió desarrollar el proyecto de ampliación que culminaría en la configuración definitiva de la capilla a principios del siglo XVIII. Las obras concluyeron en 1731 con la finalización del espectacular retablo barroco que hoy preside el espacio, creando el conjunto arquitectónico y artístico que ha perdurado hasta nuestros días.

La necesidad de esta ampliación respondía al crecimiento de la cofradía tras recibir en 1663 el mandato del obispo Juan Bravo para organizar las dos procesiones de Viernes Santo: la del Camino de la Amargura en la madrugada y la del Santo Entierro por la noche. Estas responsabilidades requerían mayor espacio para albergar las nuevas imágenes procesionales y para acoger el creciente número de hermanos.

Ubicación y acceso

Cómo llegar y horarios de visita

La capilla se encuentra en la Calle Mayor, número 28 de Cartagena, en pleno casco histórico de la ciudad. Su privilegiada ubicación la hace perfectamente accesible tanto para residentes como para visitantes que recorren el patrimonio monumental cartagenero.

El acceso es doble: por un lado, cuenta con una entrada independiente desde la calle Mayor a través de una puerta de madera procedente de la antigua Catedral de Cartagena, lo que subraya su carácter de espacio autónomo respecto al templo parroquial. Por otro lado, también se puede acceder desde el interior de la iglesia castrense de Santo Domingo, atravesando una reja de hierro forjado situada a los pies de la nave de la Epístola.

En los últimos años, la Cofradía Marraja ha ampliado progresivamente los horarios de visita para facilitar que tanto devotos como turistas puedan contemplar este tesoro barroco. Actualmente, la capilla abre tres días por semana en horario de 9:45 a 13:00 horas, salvo cuando coincide con celebraciones litúrgicas en la parroquia de Santo Domingo. Durante la Semana Santa, especialmente en Jueves y Viernes Santo, se establecen horarios especiales de apertura.

La capilla se ha convertido en parada habitual de los cruceros turísticos que atracan en el puerto de Cartagena, registrando en temporada alta semanas con más de mil visitantes que acuden para admirar su patrimonio artístico.

Concepto Información
Dirección Calle Mayor, 28 – 30202 Cartagena (Murcia)
Horario de visitas 3 días por semana, de 9:45 a 13:00 horas (consultar disponibilidad)
Acceso Entrada directa desde calle Mayor o desde iglesia de Santo Domingo
Teléfono parroquia 968 504 759
Entrada Gratuita

Arquitectura barroca

La capilla presenta una planta cuadrangular cubierta por una magnífica cúpula que corona el espacio. La austeridad de líneas clásicas que caracteriza la iglesia de Santo Domingo contrasta deliberadamente con la exuberancia decorativa de este recinto cofrade, concebido siguiendo la tradición barroca de la «cámara de las maravillas».

La espectacular cúpula decorada

La cúpula que cubre la capilla constituye uno de sus elementos más singulares. Profusamente decorada con emblemas pasionarios —instrumentos de la Pasión de Cristo—, el mensaje iconográfico resulta evidente: los elementos del martirio de Jesús se transforman en auténticos trofeos de su victoria sobre la muerte.

Los recursos teatrales propios del barroco se emplean magistralmente para crear el artificio de levitación de la cúpula mediante luz natural dirigida. Este efecto no solo genera una sensación de ingravidez arquitectónica, sino que hace relucir el oro del retablo, creando una experiencia visual de gran impacto devocional.

El monumental retablo barroco

Todo el testero de la capilla está ocupado por un impresionante retablo barroco en madera tallada y dorada cuya construcción finalizó en 1731. Aunque no se conoce con certeza su autor, diversos estudios han encontrado similitudes con la obra del tallista Nicolás de Rueda, importante artífice de retablos en la antigua Diócesis de Cartagena durante el siglo XVIII.

El retablo se articula en un solo cuerpo sobre banco, recorrido por tres calles que resultan de la envolvente generada en torno al camarín central, verdadero corazón del conjunto. Destaca la ausencia de columnas tradicionales, sustituidas por un juego de superficies cóncavas y convexas que aportan dinamismo y profundidad visual.

En la retórica barroca, la luz de Cristo, materializada en el oro que recubre la talla, envuelve a todos los protagonistas del drama sacro haciéndolos girar en torno al rutilante camarín del Nazareno, centro irradiante de la «Luz verdadera».

El camarín de Nuestro Padre Jesús Nazareno

El elemento rector de todo el retablo es el camarín central, una suerte de joyero barroco para albergar la imagen titular de la cofradía. Este edículo se cubre con cupulín y se abre mediante un bocaporte de doble hoja corredera bajo un barroco frontón curvo partido, lo que permite descubrir o velar la imagen según los tiempos litúrgicos.

En el interior de esta máquina barroca, el recubrimiento de espejos entre las tallas doradas realza el aura de la imagen sagrada. El efecto persuasivo de la «aparición de lo sagrado en lo terrenal» se conseguía al descorrer las puertas, incidiendo en la devoción de los fieles mediante este recurso escenográfico tan característico del arte contrarreformista.

Las hornacinas laterales y el retablo de la Calle de la Amargura

El volumen convexo del camarín del Nazareno se ve acogido por sendas hornacinas dispuestas en esviaje, que junto a otras dos hornacinas de las calles exteriores conforman el gran retablo de la Calle de la Amargura, pasaje de la Pasión que la cofradía recrea cada año en la madrugada del Viernes Santo.

En torno al eje central del Nazareno gravitan el resto de personajes del drama sacro: la Virgen Dolorosa, San Juan Evangelista, la Verónica y María Magdalena. La composición hace girar todas estas figuras en torno al camarín central, siguiendo el principio barroco de subordinación de los elementos secundarios al tema principal.

Pinturas del ático

En el ático del retablo, enmarcada entre tallas doradas, se ubica la representación pictórica del Calvario, flanqueado por esculturas policromadas de ángeles que sostienen el pilum con la esponja empapada en vinagre y la lanza que abrió el costado de Cristo, flotando sobre airosas rocallas.

A ambos lados del Calvario, en el medio punto que culmina el frente del retablo, las pinturas de la Crucifixión y el Descendimiento aluden a la otra procesión de la cofradía: la del Santo Entierro en la noche del Viernes Santo. Estas obras han sido atribuidas tradicionalmente al pintor Manuel Sánchez (1691-1767), aunque investigaciones recientes han cuestionado que respondan a una única autoría.

El cáliz de la Pasión, en un rompimiento de gloria entre querubines, culmina el retablo a modo de copete, enlazando con la movida cornisa de la cúpula que cubre todo el espacio de la capilla.

Patrimonio escultórico: las obras de José Capuz

El patrimonio imaginero de la Capilla Marraja sufrió gravísimas pérdidas durante la Guerra Civil española (1936-1939), cuando gran parte de las imágenes que albergaba desaparecieron al ser destinado el templo a usos civiles. La labor de recuperación patrimonial emprendida por la cofradía tras la contienda tuvo como protagonista al escultor valenciano José Capuz Mamano (1884-1964), quien se convertiría en el gran renovador de la imaginería marraja.

Nuestro Padre Jesús Nazareno (1945)

La imagen titular de la cofradía que hoy preside el camarín central es obra de José Capuz, realizada en 1945. Esta talla vino a sustituir a otra anterior del mismo autor, creada en 1931 y destruida durante la guerra. La imagen fue encargada oficialmente el 16 de abril de 1943 por el entonces hermano mayor, siendo sufragada por el Pósito de Pescadores de Cartagena por un importe de trece mil pesetas.

La escultura llegó a Cartagena el 9 de marzo de 1945 y fue bendecida el día 15 del mismo mes en la iglesia de Santa Lucía. El domingo 18 de marzo tuvo lugar un solemne traslado procesional hasta la capilla de Santo Domingo, con la imagen conducida a hombros por los pescadores del barrio de Santa Lucía, acompañados por largas filas de devotos y representaciones de todas las cofradías cartageneras.

En esta obra, Capuz se aparta de la composición más tradicional utilizada en sus nazarenos anteriores. La necesidad de adaptar la imagen a su función en la representación teatralizada del Encuentro con la Virgen Dolorosa en la calle de la Amargura la convierte en una oportunidad para innovar: hace levantar la mirada del Nazareno y girar el rostro hacia un lado, mostrándolo claramente —altivamente— y creando una composición más abierta.

La cruz ya no es el elemento principal de la composición sino el fondo que realza la mirada sobrecogedora de Jesús, confiriéndole ese aura de dignitas tan propia de la estatuaria antigua, referencia constante en la obra de Capuz. Esta composición direccional triunfa especialmente en una imagen itinerante, permitiendo múltiples puntos de vista a medida que la talla avanza sobre su trono procesional.

La imagen, restaurada en 2005 tras casi sesenta años sin intervención, representa al Nazareno camino del Calvario con la cruz a cuestas, vistiendo túnica de terciopelo morado, cíngulo blanco y corona de espinas.

Otras imágenes de José Capuz

Además del titular, la capilla alberga otras importantes obras del escultor valenciano que sobrevivieron a la Guerra Civil o fueron realizadas para reponer las pérdidas:

La Virgen de la Soledad (1943): Imagen de vestir concebida como una Dolorosa con los brazos abiertos, apartándose de la tradicional representación de la Soledad con las manos cruzadas sobre el pecho. Su rostro dramático, con boca entreabierta y ojos llorosos, transmite intensa emoción.

San Juan Evangelista (1943): Conocido popularmente como «la luciérnaga de la madrugada pescadora», destaca por su policromía brillante y su expresividad juvenil, representando al discípulo amado en el momento del Encuentro.

Cristo Yacente (1926): Una de las pocas imágenes que se salvaron de la destrucción de 1936, esta obra temprana de Capuz muestra su capacidad innovadora dentro de la tradición, estableciendo un nuevo tipo iconográfico de Cristo muerto.

El Descendimiento (1930): Grupo escultórico de gran realismo que representa el momento en que Cristo es bajado de la Cruz, otra de las obras preservadas de la destrucción.

La Piedad (1925): Primer encargo de la cofradía a Capuz, representa a la Virgen tomando en su regazo el cuerpo de Cristo descendido de la Cruz. Marca el inicio de la fructífera relación entre el escultor y los marrajos.

Otras piezas del patrimonio artístico

Entre los tesoros que custodia la capilla destaca la antigua Cruz Procesional del convento dominico (siglo XVI), el elemento más antiguo que participa cada año en la Semana Santa cartagenera, abriendo todas las procesiones de la Cofradía Marraja.

También se conserva el estandarte de la cofradía, réplica del original del siglo XVIII atribuido a Francisco Rabanell Ordoñez. Bordado en ambas caras sobre terciopelo morado, el motivo central reproduce el «Titulus Crucis», la reliquia que se conserva en la basílica de la Santa Cruz de Jerusalén en Roma.

Actos litúrgicos y celebraciones anuales

La capilla constituye el centro neurálgico de la vida devocional de la Cofradía Marraja a lo largo de todo el año litúrgico. Más allá de la Semana Santa, este espacio sagrado acoge numerosas celebraciones y actos de culto que mantienen viva la tradición centenaria de la hermandad.

Horarios de misas

La parroquia castrense a la que está anexa la capilla celebra regularmente la Eucaristía con los siguientes horarios:

Horario de invierno (octubre a mayo):
– Días laborables: 11:30 y 19:00 horas
– Vísperas de festivo: 19:00 horas
– Festivos: 11:30, 12:30 y 19:00 horas

Horario de verano (junio a septiembre):
– Días laborables: 11:30 horas
– Festivos: 11:30 horas

Celebraciones especiales

El Jueves Santo tiene un especial significado para los marrajos. En este día se celebra el tradicional Cabildo de las Yemas, reunión anual de toda la cofradía que supone la apoteosis del sentimiento cofrade. Tras el cabildo, los hermanos asisten a los oficios y realizan la vela al Santísimo en el monumento dispuesto en la Capilla Marraja, según la antigua tradición que testimonia la vinculación secular con la iglesia de los dominicos.

Durante la Cuaresma, la capilla acoge diversos cultos preparatorios de la Semana Santa, incluyendo triduos, novenas y Via Crucis organizados por las distintas agrupaciones de la cofradía.

El 9 de marzo se conmemora el aniversario de la llegada de la imagen de Jesús Nazareno obra de Capuz, con celebración eucarística y actos especiales. En 2020 se celebró el 75 aniversario con un amplio programa de conferencias, conciertos y exposiciones.

Anécdotas históricas

El misterio del autor del retablo: Aunque tradicionalmente se ha mencionado la posible autoría de Nicolás de Rueda, maestro retablista activo en Murcia y Cartagena entre 1728 y 1755, no existe documentación definitiva que lo confirme. Las similitudes estilísticas con sus trabajos conocidos mantienen abierta esta atribución, convirtiendo el retablo en uno de los enigmas artísticos de la ciudad.

La supervivencia a la Desamortización: Cuando en 1835 la Desamortización expulsó a los frailes dominicos y el convento fue abandonado, la capilla pudo seguir funcionando porque era propiedad privada de la cofradía. Durante décadas, mientras la iglesia de Santo Domingo permanecía cerrada y en ruinas, la Capilla Marraja mantuvo vivo el culto accediendo únicamente desde su puerta de la calle Mayor.

El terremoto de 1829: Un seísmo derribó el campanario que coronaba la capilla, elemento que no sería reemplazado. Este hecho modificó la silueta exterior del edificio, que originalmente contaba con mayor presencia visual en el paisaje urbano cartagenero.

Las excavaciones de 2006: Los trabajos arqueológicos realizados tras el desprendimiento de una pechina en 2004 revelaron la existencia de dos criptas funerarias superpuestas bajo el suelo de la capilla. Estos espacios contenían enterramientos de hermanos cofrades desde el siglo XVII, testimonio material de la historia de la hermandad.

La puerta de la Catedral Antigua: La actual puerta de acceso desde la calle Mayor procede de la antigua Catedral de Cartagena, estableciendo así un vínculo simbólico con los orígenes legendarios de la cofradía, que la tradición sitúa en el culto al Nazareno en la antigua Iglesia Mayor de la ciudad.

El retablo barroco mejor conservado: Tras la destrucción sistemática del patrimonio religioso cartagenero durante la Guerra Civil, el retablo de la Capilla Marraja quedó como el retablo barroco de mayor valor de los que se conservan en Cartagena, una distinción que subraya su importancia patrimonial para la ciudad.

Destino turístico de cruceros: En los últimos años, la capilla se ha consolidado como una de las principales atracciones culturales para los pasajeros de cruceros. Los comisarios encargados de la apertura han contabilizado semanas con más de mil visitantes, convirtiéndola en embajadora de la Semana Santa cartagenera ante el turismo internacional.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se construyó la Capilla de Nuestro Padre Jesús Nazareno?
La capilla fue adquirida por la Cofradía Marraja en 1642, aunque su configuración actual data de principios del siglo XVIII tras una ampliación realizada en 1695. El retablo barroco que la preside finalizó su construcción en 1731.

¿Se puede visitar la Capilla Marraja fuera de la Semana Santa?
Sí, la capilla abre tres días por semana en horario de 9:45 a 13:00 horas durante gran parte del año, permitiendo contemplar su patrimonio artístico. Se recomienda consultar los horarios actualizados, ya que pueden variar según las celebraciones litúrgicas en la parroquia de Santo Domingo.

¿Quién fue José Capuz y por qué es tan importante para esta capilla?
José Capuz Mamano (1884-1964) fue un destacado escultor valenciano que realizó la mayoría de las imágenes que actualmente se veneran en la capilla, incluyendo la del titular Nuestro Padre Jesús Nazareno. Su trabajo fue fundamental para recuperar el patrimonio perdido durante la Guerra Civil y renovar la imaginería marraja con un lenguaje escultórico moderno.

¿Por qué se llama Capilla Marraja?
El apelativo «marraja» proviene del sobrenombre tradicional de los miembros de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Según la leyenda, los pescadores cartageneros vendieron un marrajo (tiburón) de grandes dimensiones y destinaron los beneficios a procesionar la imagen del Nazareno, quedando desde entonces asociado este nombre a la cofradía.

¿Dónde se encuentra exactamente la capilla y cómo se accede?
La capilla está situada en la Calle Mayor, 28 de Cartagena, anexa a la iglesia castrense de Santo Domingo. Cuenta con entrada independiente desde la calle Mayor y también se puede acceder desde el interior de la parroquia atravesando una reja de hierro forjado.

¿Es cierto que la capilla tiene criptas funerarias?
Sí, las excavaciones arqueológicas de 2006 descubrieron dos criptas abovedadas superpuestas bajo el suelo de la capilla. Estos espacios albergaron durante siglos las sepulturas de hermanos cofrades destacados, constituyendo un importante testimonio histórico de la hermandad.

¿Cuál es la imagen más antigua que se conserva en la capilla?
Entre las imágenes, las más antiguas son La Piedad (1925) y el Cristo Yacente (1926), ambas de José Capuz y que sobrevivieron a la Guerra Civil. Sin embargo, el objeto más antiguo es la Cruz Procesional del siglo XVI procedente del convento dominico.

¿Se celebran bodas o bautizos en esta capilla?
La capilla está dedicada fundamentalmente al culto de la cofradía y no suele emplearse para sacramentos ordinarios como bodas o bautizos, que se celebran en la parroquia castrense de Santo Domingo. No obstante, pueden realizarse celebraciones especiales vinculadas a la hermandad.

¿La capilla es de estilo barroco como el retablo?
Sí, el conjunto arquitectónico responde al estilo barroco del siglo XVIII, especialmente tras la ampliación de 1695. La cúpula decorada con emblemas pasionarios, el juego de luces naturales y la teatralidad del espacio son características típicamente barrocas.

¿La imagen actual del Nazareno es la original de la cofradía?
No, la imagen actual es de 1945, obra de José Capuz. La imagen original desapareció durante la Guerra Civil. De hecho, Capuz ya había realizado una anterior en 1931 que también fue destruida. La talla actual es la tercera versión del titular en el siglo XX.

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