Capilla de la Plaza de la Merced
En el corazón del casco histórico de Cartagena, en una de las plazas más emblemáticas de la ciudad portuaria, se encuentra un espacio de devoción singular que ha conquistado el fervor popular en las últimas décadas. La Capilla de la Plaza de la Merced, conocida popularmente como el «Lago», constituye la sede y oratorio de la Cofradía del Santísimo y Real Cristo de la Divina Misericordia, una hermandad que ha escrito páginas recientes en la rica tradición procesional cartagenera.
Este templo, ubicado en un bajo comercial adaptado como lugar de culto, representa un ejemplo contemporáneo de cómo la fe popular encuentra nuevos espacios para manifestarse en el entramado urbano histórico. Desde su establecimiento a principios del siglo XXI, la capilla se ha convertido en centro neurálgico del Viernes de Dolores cartagenero, día grande en el que la ciudad celebra la festividad de su Patrona, la Virgen de la Caridad.
Contenido
Origen y evolución
La historia de esta capilla está íntimamente ligada al devenir de la devoción al Cristo de la Divina Misericordia en Cartagena. Los orígenes de esta hermandad se remontan a 1976, cuando un grupo de jóvenes del Barrio de Santa Lucía comenzó a reunirse con la intención de refundar la antiquísima cofradía que existía en la ciudad desde 1462, dedicada a los Hermanos del Cristo de la Misericordia.
Tras varias décadas de vicisitudes y cambios de adscripción a diferentes cofradías cartageneras —desfilando primero con el Socorro, posteriormente con la California—, en el año 2001 se creó una asociación civil independiente que tomó una decisión trascendental: establecer un oratorio propio donde venerar al Cristo de la Misericordia, una magnífica talla del siglo XVIII atribuida a Francisco Salzillo, el principal escultor del barroco español.
Fue entonces cuando el Cristo fue trasladado a un bajo comercial de la Plaza de la Merced, espacio que rápidamente fue conocido entre los cartageneros como «el Lago», denominación popular que ha perdurado hasta nuestros días y que da nombre tanto a la capilla como a la propia hermandad. El apelativo proviene de uno de los antiguos nombres históricos de la plaza: «Plaza del Lago Salado».
El reconocimiento oficial llegó en 2009, cuando el Obispo de Cartagena aprobó mediante Decreto Episcopal la Asociación Canónica del Santísimo y Real Cristo de la Divina Misericordia, legitimando tanto el vía crucis como la capilla, que quedó adscrita a la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús. Este hito cerró décadas de intentos infructuosos por establecer una cofradía propia en torno a esta venerada imagen.
Más recientemente, el 25 de noviembre de 2024, el Obispo José Manuel Lorca Planes firmó un nuevo decreto episcopal que elevó la asociación canónica al rango de cofradía, convirtiéndola oficialmente en la quinta cofradía de pasión de Cartagena. Este reconocimiento supuso un paso histórico para una corporación que, en poco más de dos décadas, ha conseguido hacerse un hueco relevante en la Semana Santa de la ciudad.
Localización y acceso
Cómo llegar a la Capilla de la Plaza de la Merced
La capilla se encuentra en la Plaza de la Merced, también conocida como Plaza del Lago, una de las plazas más históricas y céntricas de Cartagena. Este espacio público, creado en el siglo XVII, ha experimentado numerosas transformaciones a lo largo de los siglos y ha sido testigo de algunos de los momentos más significativos de la Semana Santa cartagenera.
La plaza está situada en pleno casco antiguo, muy cerca de la calle del Aire —donde se ubica la Iglesia de Santa María de Gracia, centro neurálgico de las procesiones cartageneras— y a pocos metros del Palacio de Aguirre, que alberga el Museo Regional de Arte Moderno (MURAM). Su ubicación privilegiada la convierte en un punto de paso obligado durante la Semana Santa y en un lugar de fácil acceso para devotos y visitantes.
Para llegar hasta la capilla:
Desde la Estación de Tren de Cartagena: Aproximadamente 10 minutos a pie por el centro histórico.
En transporte público: Varias líneas de autobús conectan con el centro de la ciudad.
A pie desde la calle del Aire: Apenas 5 minutos caminando por las calles del casco antiguo.
Acceso en coche: Se recomienda aparcar en los alrededores del centro histórico, ya que la plaza está en zona peatonal o de tráfico restringido.
Características arquitectónicas
A diferencia de los grandes templos barrocos o las históricas iglesias conventuales que jalonan el patrimonio religioso cartagenero, la Capilla de la Plaza de la Merced presenta una naturaleza singular: se trata de un oratorio contemporáneo establecido en un local adaptado para el culto. Esta circunstancia, lejos de restarle valor, otorga al espacio un carácter íntimo y recogido que favorece la devoción personal y comunitaria.
El interior de la capilla está diseñado para albergar las imágenes titulares de la cofradía y servir como centro de preparación para el Vía Crucis del Viernes de Dolores. La disposición es sencilla pero digna, con especial atención a la iluminación y a los elementos decorativos que realzan el carácter sagrado del espacio.
La capilla custodia algunas piezas de especial valor devocional y artístico. Entre ellas destaca un trozo del Lignum Crucis, reliquia traída desde el Vaticano gracias a la gestión del cardenal Eduardo Martínez Somalo, Camarlengo de la Iglesia Católica entre 1993 y 2007. Esta reliquia de la Cruz donde fue crucificado Jesús cuenta con el certificado expedido por la Santa Sede, con sello y lacre que acredita su autenticidad, y constituye uno de los tesoros más preciados de la hermandad.
Asimismo, en el oratorio se conserva una Cruz Procesional del siglo XVI, recientemente adquirida y restaurada por la prestigiosa Joyería Estamay de La Palma. Esta pieza, que según los análisis de expertos en arte y anticuarios procede de una iglesia o convento de Cartagena, fue presentada públicamente en la Noche de los Museos de 2025, formando parte de la labor de recuperación del patrimonio religioso que la cofradía viene realizando desde hace años.
Imaginería y tesoros devocionales
El corazón de la capilla late en torno a las tres imágenes titulares que procesionan cada Viernes de Dolores: el Santísimo y Real Cristo de la Divina Misericordia, San Juan Evangelista y la Virgen de los Desamparados.
La talla del Cristo de la Divina Misericordia es una obra del siglo XVIII atribuida a Francisco Salzillo, el maestro imaginero murciano considerado la cumbre del barroco escultórico español. Esta magnífica imagen, originalmente propiedad de Francisco Cánovas Carretero —fundador y antiguo presidente de la agrupación del Cristo de la Misericordia en los Californios—, representa a Jesús en su Pasión con una expresividad característica del arte salzillesco. En sus actos más significativos, la imagen porta sobre su cabeza una Corona de Espinas bendecida por el Papa San Juan Pablo II, lo que añade un valor especial a esta venerada talla.
Aunque la imagen del Cristo recibe culto diario en la capilla de San José de la Real Basílica de Nuestra Señora de la Caridad, es en la Capilla de la Plaza de la Merced donde se prepara para su salida procesional y donde se realiza la tradicional vestida ante los devotos en los días previos al Viernes de Dolores.
La imagen de San Juan Evangelista, el Apóstol de la Juventud, acompaña al Señor en su Vía Crucis. Esta talla procesiona en el primer trono del cortejo, precedida por un grupo de monaguillos niños con campanillas, únicos participantes que visten túnicas blancas en rememoración de los que desfilaban en la desaparecida Cofradía de San Juan entre 1910 y 1923.
La Virgen de los Desamparados es obra del escultor cartagenero «Francano», realizada en 2009 como copia fiel de la desaparecida imagen de Francisco Salzillo que se perdió durante la Guerra Civil española. Viste túnica de terciopelo negro bordada en oro y plata por Carlos Eloy en 2016, y porta un manto de terciopelo negro completamente bordado en oro entre 2009 y 2011, también obra de Carlos Eloy, quien ofrendó su tiempo y trabajo en memoria de su padre. Sobre sus sienes luce una corona cincelada por el orfebre sevillano Fernando Marmolejo en 1998, y en su pecho lleva la Espada del Dolor profetizada por el anciano Simeón.
Entre el patrimonio de la capilla destacan también diversos estandartes y elementos procesionales de gran valor artístico, como el Estandarte del Cordero, inspirado en el Apocalipsis de San Juan, bordado sobre terciopelo negro en 1940 bajo el diseño modernista de Miguel Fernández Rochera.
Actos litúrgicos y celebraciones
La vida litúrgica de la Capilla de la Plaza de la Merced gira fundamentalmente en torno al Viernes de Dolores, festividad de la Patrona de Cartagena, día en que se celebra el multitudinario Vía Crucis del Cristo de la Divina Misericordia. Esta procesión, que arranca a las 18:00 horas desde la propia Plaza de la Merced, se ha convertido en uno de los momentos culminantes del calendario cofrade cartagenero.
El cortejo recorre las calles más humildes del casco histórico de Cartagena en un itinerario que incluye: Plaza de la Merced, Duque, Plaza de San Ginés, San Francisco, Campos, Jara, Plaza San Sebastián, Puerta de Murcia, Santa Florentina, Parque, Plaza Puertas de la Serreta, Serreta, Caridad, Plaza de la Inmaculada, Duque y regreso a la Plaza de la Merced.
Uno de los momentos más emocionantes del Vía Crucis tiene lugar en la Real Basílica de Nuestra Señora de la Caridad, donde el trono del Cristo es encarado a la Santísima Virgen de la Caridad bajo una lluvia de pétalos de flores, mientras el pueblo entona al unísono la Salve Popular cartagenera entre palmas, vivas, saetas y lágrimas, acompañado por salvas y el Himno Nacional.
La recogida de la procesión en la Plaza de la Merced constituye otro momento de intensa emotividad, cuando se produce el encuentro de los tres tronos —San Juan, la Virgen y el Señor de la Misericordia— mientras se cantan el «Perdona a tu Pueblo Señor», el «Ave María» y de nuevo la Salve a la Virgen. Durante este acto se realiza también un homenaje a los difuntos de las Fuerzas de Seguridad y de la Asociación.
Además del Viernes de Dolores, la cofradía celebra anualmente la Solemnidad de Cristo Rey con una Misa solemne que congrega a hermanos, autoridades y devotos. Este acto litúrgico se celebra en la Real Basílica de Nuestra Señora de la Caridad y marca el inicio del año cofrade.
Tras las procesiones, en la capilla se realizan los tradicionales besapiés al Cristo y besamanos a la Virgen, momentos de devoción popular en los que los fieles pueden venerar de cerca a las imágenes titulares. También se lleva a cabo la bendición y reparto de panes bendecidos entre los asistentes.
Datos curiosos
El apelativo «Cristo del Lago»: La denominación popular por la que se conoce tanto a la capilla como a la hermandad proviene de uno de los históricos nombres de la Plaza de la Merced: «Plaza del Lago Salado». Este topónimo hace referencia a las sucesivas denominaciones que la plaza ha tenido a lo largo de los siglos por diferencias políticas: Plaza de la Constitución, Plaza Real, Plaza de Isabel II, Plaza de la República Federal y Plaza del Lago Salado, antes de adoptar definitivamente el nombre de Plaza de la Merced.
Un Cristo con abolengo real: La imagen del Cristo de la Divina Misericordia ostenta el título de «Real» gracias a que su Camarera de Honor es su Majestad la Reina Emérita Doña Sofía, quien concedió personalmente este privilegio a la hermandad. Este vínculo con la Casa Real española otorga un especial prestigio a la cofradía y a su oratorio.
Una reliquia papal auténtica: El trozo del Lignum Crucis que se custodia en la capilla no es una reliquia cualquiera. Fue traído directamente desde el Vaticano por mediación del cardenal Eduardo Martínez Somalo, quien desempeñó el cargo de Camarlengo de la Iglesia Católica. La autenticidad de esta reliquia de la Verdadera Cruz está certificada por la Santa Sede con sello oficial y lacre, un documento que se conserva celosamente en el archivo de la hermandad.
Único Vía Crucis sin capirotes: A diferencia de las procesiones de las tradicionales cofradías cartageneras —Socorro, California, Marraja y Resucitado—, el cortejo del Cristo de la Divina Misericordia se caracteriza por la ausencia de capirotes. Los hermanos desfilan con el rostro descubierto, portando túnicas, lo que confiere al Vía Crucis un carácter singular dentro de la Semana Santa de Cartagena. Este rasgo distintivo se ha mantenido incluso tras la elevación a cofradía canónica en 2024.
Escolta militar y policial: El Vía Crucis cuenta con la participación de miembros de los tres cuerpos de seguridad del Estado en funciones de escolta: la Policía Nacional acompaña a San Juan, la Guardia Civil escolta a la Virgen de los Desamparados, y la Policía Local acompaña al Cristo. Además, un Escuadrón de Zapadores Paracaidistas de Alcantarilla (EZAPAC) cierra el desfile, añadiendo solemnidad militar al cortejo.
De bajo comercial a templo: La adaptación de un espacio comercial en oratorio constituye un ejemplo de cómo la fe popular encuentra soluciones creativas para establecer lugares de culto. Esta circunstancia, única entre los templos cartageneros vinculados a la Semana Santa, no ha impedido que la capilla se convierta en un espacio de intensa devoción y referencia para cientos de hermanos.
Una hermandad reciente con raíces medievales: Aunque la cofradía actual data de principios del siglo XXI, su pretensión es refundar la antiquísima hermandad de los Hermanos del Cristo de la Misericordia que existió en Cartagena desde 1462. Este vínculo histórico conecta la moderna capilla con la tradición cofrade medieval de la ciudad.
Momento de máxima emoción en la Caridad: Uno de los instantes más conmovedores del Viernes de Dolores cartagenero tiene lugar cuando el trono del Cristo llega a la Real Basílica de la Caridad. El Señor es encarado a la Virgen Patrona bajo una lluvia de pétalos mientras suena el Himno Nacional y el pueblo entona la Salve Popular. Las lágrimas, los vivas y las saetas convierten este momento en uno de los más intensos de toda la Semana Santa regional.
Labor de restauración patrimonial: La cofradía ha desarrollado en los últimos años una importante labor de recuperación y restauración de patrimonio religioso cartagenero. Además del Cristo y la Virgen titulares, ha restaurado imágenes como la Virgen de las Nieves, Nuestra Señora de los Dolores del barrio de Las Nieves y María Auxiliadora de los Salesianos, contribuyendo así a la conservación del legado artístico-religioso de la ciudad.
Preguntas frecuentes
¿Dónde está ubicada exactamente la Capilla de la Plaza de la Merced?
La capilla se encuentra en la Plaza de la Merced de Cartagena, también conocida como Plaza del Lago, en pleno casco histórico de la ciudad. Se trata de un oratorio establecido en un bajo comercial adaptado para el culto, muy cerca del Palacio de Aguirre y del Museo Regional de Arte Moderno (MURAM).
¿Por qué se conoce popularmente como «Cristo del Lago»?
El apelativo «Cristo del Lago» proviene de uno de los antiguos nombres de la Plaza de la Merced: «Plaza del Lago Salado». Cuando la hermandad estableció su oratorio en esta plaza a principios del siglo XXI, los cartageneros comenzaron a referirse al Cristo y a la capilla con este nombre popular que ha perdurado hasta hoy.
¿Cuándo se puede visitar la capilla?
La capilla abre especialmente durante los días previos al Viernes de Dolores, cuando se realiza la vestida de las imágenes ante los devotos. También permanece abierta durante otros actos litúrgicos y celebraciones de la hermandad. Para visitas fuera de estos periodos, se recomienda contactar previamente con la cofradía o acercarse durante los preparativos de Semana Santa.
¿Qué relación tiene esta capilla con la Basílica de la Caridad?
Aunque la Capilla de la Plaza de la Merced es la sede del oratorio y el punto de salida del Vía Crucis, la imagen del Santísimo y Real Cristo de la Divina Misericordia recibe culto diario en la capilla de San José de la Real Basílica de Nuestra Señora de la Caridad. Es en la Basílica donde los fieles pueden venerar habitualmente al Cristo fuera del periodo de Semana Santa.
¿Es cierto que custodia un trozo de la Verdadera Cruz?
Sí, la capilla custodia un fragmento del Lignum Crucis (trozo de la Cruz donde fue crucificado Jesús) traído desde el Vaticano por mediación del cardenal Eduardo Martínez Somalo. La autenticidad de esta reliquia está certificada oficialmente por la Santa Sede mediante un documento con sello y lacre que se conserva en el archivo de la hermandad.
¿Cuándo procesiona el Cristo de la Divina Misericordia?
El Cristo procesiona cada Viernes de Dolores en un Vía Crucis que arranca a las 18:00 horas desde la Plaza de la Merced. Este día, que celebra la festividad de la Virgen de la Caridad, Patrona de Cartagena, marca el inicio de los grandes desfiles procesionales de la Semana Santa cartagenera.
¿La hermandad forma parte de las cofradías oficiales de Semana Santa?
En noviembre de 2024, mediante Decreto Episcopal del Obispo José Manuel Lorca Planes, la Asociación Canónica del Cristo de la Divina Misericordia fue elevada al rango de cofradía canónica, convirtiéndose en la quinta cofradía de pasión de Cartagena. Sin embargo, su ingreso en la Junta de Cofradías de Semana Santa es una posibilidad que está siendo evaluada por la directiva.
¿Por qué los hermanos no llevan capirotes?
A diferencia de las cuatro cofradías tradicionales de Cartagena, los miembros de esta hermandad desfilan con el rostro descubierto, sin capirotes, vistiendo túnicas. Este rasgo distintivo forma parte de la identidad propia del Vía Crucis del Cristo de la Divina Misericordia y se mantiene como seña de identidad de la cofradía.
¿Qué significa que la Reina Emérita sea Camarera de Honor?
Su Majestad la Reina Emérita Doña Sofía ostenta el título de Camarera de Honor del Cristo de la Divina Misericordia, lo que supone un vínculo especial entre la hermandad y la Casa Real española. Fue precisamente la Reina Emérita quien concedió el título de «Real» al Cristo, añadiendo prestigio y distinción a esta devoción cartagenera.
¿Puedo participar en el besapiés y besamanos tras la procesión?
Sí, tras la recogida del Vía Crucis en la Plaza de la Merced, las imágenes se colocan en la capilla para que los devotos puedan venerar al Cristo en el tradicional besapiés y a la Virgen en el besamanos. Es un momento de devoción popular abierto a todos los fieles, durante el cual también se reparten panes bendecidos.
Enlaces de interés
- Ayuntamiento de Cartagena – Web oficial
- Semana Santa de Cartagena – Información oficial
- Turismo Región de Murcia
- Portal de Cartagena en Murcia.com
- Diócesis de Cartagena
